Si te gusta la naturaleza, la Isla de Vancouver te va a enamorar. Es la isla más grande de la costa oeste de Norteamérica y reúne en un solo lugar bosques lluviosos, montañas y los paisajes salvajes del Pacífico. Además, es uno de los mejores lugares del país para ver fauna salvaje, especialmente cetáceos y osos.
Al viajar a la Isla de Vancouver, se percibe un cambio respecto al Canadá continental. El clima es más templado y lluvioso que en el resto del país, y eso se refleja en una vegetación exuberante y en un ambiente muy particular. Se nota la influencia del mar, el aislamiento histórico de ciertas zonas y una forma de vida tranquila, con una densidad de población muy baja en muchos puntos de la isla.
Por eso, si estás preparando un viaje por Canadá, te recomiendo incluir una visita a esta isla en tu ruta, sobre todo si tienes previsto visitar el oeste del país. Combinar una ruta por las Montañas Rocosas con una ruta por la Isla de Vancouver siempre es un acierto.
En esta guía te comparto todos los imprescindibles que ver y hacer en la Isla de Vancouver, junto con una propuesta de itinerario para organizar tu viaje. He tenido la suerte de visitarla en dos ocasiones, una en verano y otra en primavera, y eso me ha permitido descubrir tanto sus grandes clásicos como algunos rincones mucho menos conocidos.

Lo más habitual es ir en ferri desde Vancouver hasta la Isla de Vancouver, ya que la isla está separada de la ciudad por el Estrecho de Georgia, que tiene una anchura de más de 40 kilómetros en la mayor parte de su extensión.
Para el recorrido en ferri hay dos empresas:
En mi guía sobre cómo ir en ferri desde Vancouver hasta la Isla de Vancouver explico todos los detalles sobre esto y sobre cuáles son las mejores rutas.
También se puede llegar a la Isla de Vancouver en avión, volando al Aeropuerto Internacional de Victoria (YYJ), que tiene vuelos directos con las ciudades principales de Canadá. En este aeropuerto se pueden alquilar coches a buen precio para después recorrer la Isla de Vancouver cómodamente y con total libertad.
Muchos viajeros se sorprenden al descubrir que la Isla de Vancouver tiene una extensión similar a Bélgica. Es una isla muy grande, y conducir de norte a sur son más de siete horas de coche.
Por este motivo, recomiendo dedicar como mínimo cuatro o cinco días para visitar esta isla. Es el tiempo justo para conocer los imprescindibles que ver en la Isla de Vancouver.
Sin embargo, si quieres tener más tiempo para hacer alguna ruta de senderismo o salirte de las rutas más típicas, te recomiendo dedicar entre siete y diez días a esta isla.
Para hacer una ruta por la Isla de Vancouver es prácticamente imprescindible alquilar un coche. En transporte público puedes moverte entre las ciudades principales, pero no podrás llegar a los sitios de interés natural, que son el atractivo principal de la isla. Además, la frecuencia de los buses es bastante baja, así que no es un buen destino si no dispones de un vehículo propio para moverte.
Puedes alquilar el coche tanto en Vancouver como en Victoria, o también en Nanaimo. Te recomiendo el comparador DiscoverCars, que es el que usé yo en todos mis viajes, también en Canadá.
Los coches de alquiler suelen costar entre 40 y 50 euros al día, sin incluir el coste del seguro. En Vancouver suelen ser un poco más económicos.
Al ser una isla tan extensa, lo mejor es ir cambiando de alojamiento en función de la ruta. En todos los lugares más visitados de la isla hay alojamientos cerca y también opciones de camping.
En general, las zonas más habituales en las que alojarse en un viaje por la Isla de Vancouver son:
En estas zonas hay una gran variedad de hoteles y apartamentos, y también hay bastantes campings. En caso de que quieres hacer camping o acampar en zonas libres (por ejemplo si viajas en camper o autocaravana) te recomiendo la aplicación iOverlander.
Para mí, el Pacific Rim National Park es uno de los lugares más impresionantes que ver en la Isla de Vancouver y también en todo Canadá. Este parque nacional protege una gran extensión de bosque lluvioso que llega hasta el océano Pacífico. Es impresionante pasear por alguna de las playas de este parque nacional, y estar rodeado de bosque y mar.
Además, estos bosques y playas también son el hábitat de los famosos lobos de Vancouver, en inglés conocidos como coastal wolf o sea wolf, una subespecie que se ha especializado en vivir en la costa y alimentarse principalmente de salmón, cangrejos, almejas y otros alimentos que vienen del mar. También es el hábitat de osos negros, ciervos, nutrias y muchos otros animales.
Dentro de este parque nacional, esto es lo más destacado:
Si haces senderismo por alguno de estos senderos, aunque sean cortos, te recomiendo llevar bear spray, sobre todo si vas solo y durante el amanecer y el atardecer. Los encuentros con osos negros o lobos no son extraños en esta zona de la Isla de Vancouver.
Dentro de la parte del parque nacional accesible en coche, únicamente se puede dormir en un camping: el Green Point Campground. Hay que reservarlo con antelación, ya que casi siempre está lleno. Yo pasé dos noches en este camping y me gustó muchísimo. Está ubicado en un bosque precioso, y tiene acceso directo a la zona central de la Long Beach.
Cuando termina el Pacific Rim National Park se llega al pueblo de Tofino. Este pueblo se encuentra en la región del Clayoquot Sound, en el territorio de los Tla-o-qui-aht First Nations, y actualmente tiene unos 2.500 habitantes. Sin embargo, es uno de los sitios más turísticos de la isla, y durante el verano suele quintuplicar su población.
Tofino es famoso por su cercanía al Parque Nacional Pacific Rim, pero también por sus playas (están situadas fuera del parque nacional) y por ser un punto de salida para hacer navegaciones para ver osos negros y también ballenas.
En concreto, esto es lo más destacado que hacer en esta zona de la Isla de Vancouver:
Al visitar Tofino ten en cuenta que hay que pagar por aparcar en la mayoría de sitios, incluidas las zonas de aparcamiento para llegar a las playas. Para pagar, puedes usar la web de PayByPhone, escaneando un QR, y también suele haber máquinas para pagar directamente. Esto no pasa en las playas del Parque Nacional Pacific Rim, donde es gratuito aparcar, pero hay que tener el pase del parque nacional comprado.
La gran popularidad de Tofino, tanto entre viajeros internacionales como entre gente local apasionada por el surf, ha hecho que durante los últimos años el precio de los alojamientos en este pueblo haya subido de forma significativa.
Algunas de las opciones con mejor relación calidad-precio actualmente son:
Al otro lado del Pacific Rim National Park se encuentra Ucluelet, otro pueblo de pescadores lleno de encanto y rodeado de uno de los entornos más impresionantes de la Isla de Vancouver.
Desde Ucluelet también hay salidas en barco para intentar ver ballenas y osos negros. Pero además hay muchos otros atractivos:
En Ucluelet los precios son algo más bajos que en Tofino, y sigue teniendo una muy buena ubicación para conocer el Pacific Rim National Park.
En este pueblo, te recomiendo estos alojamientos:
El bosque de Cathedral Grove, un bosque de abetos de Douglas, es uno de los imprescindibles que ver en la Isla de Vancouver. Este bosque es muy accesible, y se encuentra junto a la carretera que va desde Nanaimo hasta Tofino. Por este motivo, suele ser un sitio muy visitado durante la temporada alta y los fines de semana.
En este bosque hay dos senderos cortos, uno a cada lado de la carretera. En el lado sur encontrarás los ejemplares más grandes de abeto de Douglas, uno de los cuales mide más de 9 metros de circunferencia. En el lado norte de la carretera descubrirás bosques de antiguos cedros rojos occidentales. Los senderos están bien señalizados y mantenidos.
Si tienes previsto visitar este bosque, te recomiendo leer estas recomendaciones:
Durante la mayor parte del año el Stamp River Provincial Park, cerca de Port Alberni, no tiene un encanto especial. Es un lugar agradable para pasear en el bosque, pero sin nada más.
Sin embargo, si visitas la Isla de Vancouver desde finales de septiembre a finales de octubre, este parque provincial es una parada imprescindible. Esto se debe a que en este periodo se suele producir el pico de salmones subiendo por el río, tanto de la variedad Coho como de los Chinook, y esto hace que los osos negros también se desplacen hasta allí para alimentarse. Así pues, es un sitio excelente donde poder ver a los salmones remontando el río y también hay muchas probabilidades de ver osos.
Te recomiendo mirar los grupos de Facebook de la isla, o hacer alguna búsqueda en Google, para saber la actividad de los salmones y osos antes de la visita, ya que el pico de actividad no siempre se produce en el mismo momento del año.
Otro lugar que ver en el interior de la Isla de Vancouver son las cascadas del Little Qualicum Falls Provincial Park. Siguiendo un sendero no demasiado largo se puede visitar un doble salto de agua con mucho encanto.
En concreto, te recomiendo hacer esta ruta circular, que tiene una longitud de algo menos de 4 kilómetros. Empieza con una ligera subida por el bosque, hasta llegar a las Upper Little Qualicum Falls, que son los saltos de agua más destacados. La primera perspectiva no es demasiado fotogénica, así que, para verlas mejor, te recomiendo cruzar el puente por donde sigue el camino y avanzar un poco por el lado del río (hay una valla, así que verás claramente por dónde tienes que ir). En este lugar es donde hay las mejores vistas.
Si no quieres andar demasiado, puedes deshacer el camino y regresar al coche, pero es mejor seguir con la ruta circular. Sin embargo, ten en cuenta que las Lower Little Qualicum Falls no son nada del otro mundo.
Otra zona muy interesante que ver en la Isla de Vancouver es el área de Campbell River. Esta pequeña ciudad no tiene un interés especial en sí misma, pero es una zona muy interesante para el avistamiento de fauna, especialmente osos y ballenas.
Por un lado, en Campbell River hay varias empresas especializadas en el avistamiento de cetáceos. En estas salidas se navega por el Johnstone Strait, y las especies que más se ven son las ballenas jorobadas y las orcas. Se suelen ofrecer estas actividades de mayo a octubre, y el mejor momento para ver orcas y ballenas jorobadas suele ser agosto y septiembre.
Además, desde Campbell River también se hacen tours de un día para ver osos grizzly. En estos tours se navega hasta la costa continental de British Columbia, para acceder a las aguas calmadas de los fiordos Bute Inlet o Toba Inlet, donde hay una elevada densidad de osos grizzly que se acercan a la costa para comer salmones a finales de verano. En concreto, la época buena para ver osos grizzly saliendo desde Campbell River va desde finales de agosto hasta mediados de octubre.
Finalmente, también hay opciones de ver osos cerca de Campbell River sin tener que contratar ningún tour, aunque solo en algunas semanas específicas del año. En concreto, cerca de esta ciudad hay algunos puntos que son muy favorables para ver osos negros durante el desove del salmón, ya que los osos suelen pasar gran parte del día cerca de los ríos para comer. Los dos mejores sitios para ver osos negros en esta zona son la Quinsam River Hatchery y otros puntos de fácil acceso del Quinsam River.
En esta pequeña ciudad, hay una buena variedad de alojamientos. Algunos están situados en las zonas más urbanas, pero hay otras opciones en sitios muy tranquilos y llenos de encanto.
Te recomiendo estos alojamientos:
El norte de la Isla de Vancouver es la zona más salvaje y menos visitada de la isla. Para llegar hasta allí hay que conducir unas cuatro horas desde Nanaimo o dos horas y cuarto desde Campbell River. Pero todo el recorrido es por una carretera en perfecto estado, y hay muchos miradores a lo largo del camino, para disfrutar de los distintos lagos por donde pasa la ruta.
Además, llegar a Telegraph Cove merece completamente el esfuerzo. Este pequeño pueblo se encuentra a la orilla del Johnstone Strait, un lugar idílico en el que se pueden ver orcas y ballenas jorobadas durante el verano.
Sin duda, lo más destacado de Telegraph Cove son las salidas en barco para ver cetáceos. Especialmente en agosto y septiembre los avistamientos de orcas son bastante frecuentes. A veces incluso se ven desde el pueblo. Además, las ballenas jorobadas también se suelen ver desde inicios de mayo hasta principios de octubre.
Por otro lado, desde este pueblo se hacen salidas en barco para llegar hasta Knight Inlet, una zona con gran concentración de osos grizzly. Es una actividad cara y que dura todo el día, pero si quieres ver osos desde cerca, es una oportunidad única.
También se pueden hacer salidas en kayak, de un día o varios, para disfrutar de toda la biodiversidad del Johnstone Strait.
Por último, todo el entorno de Telegraph Cove es una zona en la que habitan osos negros y pumas. Así que, conduciendo por la carretera que llega al pueblo, no es extraño ver osos. Los avistamientos de pumas son menos habituales, pero cada año suele haber algún avistamiento. Recuerdo que la última vez que visité este pueblo, a principios de mayo, había un cartel en la entrada indicando que dos días antes habían visto un puma en los alrededores.
El pueblo de Telegraph Cove está construido sobre pasarelas de madera y tiene un gran encanto. Pero casi no hay opciones en las que alojarse.
En el propio pueblo, únicamente está la opción del Telegraph Cove Resort. Es una opción cara, pero no hay más opciones si se quiere dormir en el pueblo.
También hay un camping en el pueblo. En caso de querer opciones más económicas, es mejor alojarse en Port McNeill, que está a unos treinta minutos en coche.
Antes de mi última visita nunca había oído hablar de la Gabriola Island, una pequeña isla de las Gulf Islands situada a unos 5 kilómetros al este de Nanaimo. Esta isla no acostumbra a estar mencionada en la mayoría de guías y blogs sobre qué ver en la Isla de Vancouver. Sin embargo, decidí pasar tres días allí, y quedé muy gratamente sorprendido.
La Gabriola Island es un remanso de paz. Una isla llena de senderos, con un litoral precioso y con muchísima fauna. Es muy fácil ver ciervos de cola negra, y también una gran variedad de aves. Además, en la costa se pueden ver leones marinos y, con algo de suerte, alguna nutria de río. Eso sí, no hay ni osos ni pumas.
Los sitios más destacados de esta isla son:
Al ser una isla pequeña y no demasiado turística, hay pocos alojamientos en Gabriola Island. Sin embargo, son opciones muy bien valoradas, y sitios en los que estar a gusto para poder disfrutar de esta bonita y tranquila isla. Destacan estas alternativas:
Además, también se puede dormir en el camping del Descanso Bay Regional Park.
Victoria es la capital de la Columbia Británica y, a pesar de ser una ciudad pequeña, tiene mucho encanto. Se encuentra en el extremo sur de la Isla de Vancouver, y combina una arquitectura de aire victoriano con un entorno natural muy bonito, con el mar siempre cerca. Aunque mucha gente la visita en una excursión de un día desde Vancouver, creo que merece más tiempo, y que es una buena base para empezar o terminar un viaje por la isla.
Estos son los lugares más destacados que ver y hacer en Victoria y sus alrededores:
¿Dónde alojarse en Victoria?
En la ciudad de Victoria es donde hay más opciones para alojarse en la Isla de Vancouver. Algunas muy buen valoradas son:
El listado anterior incluye los lugares más destacados y emblemáticos que ver en la Isla de Vancouver, junto con algún otro sitio que a mí me gustó mucho y que por eso lo recomiendo, como la zona de Telegraph Cove o Gabriola Island.
Sin embargo, tal y como ya he dicho, esta isla es enorme y hay muchísimos otros atractivos. Así que, si tienes más días para visitarla o quieres hacer una ruta alejándote de los lugares típicos, a continuación encontrarás más lugares muy interesantes en la Isla de Vancouver.
Yo ya he podido visitar algunos de estos sitios, y he disfrutado muchísimo.
Si eres amante de las montañas y después de unos días en la costa te apetece hacer alguna ruta de trekking por el interior, la zona del Strathcona Provincial Park cercana al Mount Washington es un lugar ideal.
Este parque provincial es el más antiguo de British Columbia y es muy extenso, por lo que tiene diferentes puntos de acceso y muchas opciones de senderos. Yo te recomiendo visitar la zona cercana al Mount Washington, y hacer esta ruta, que pasa por los Paradise Meadows y después por el Helen MacKenzie Lake, el Kwai Lake y el Croteau Lake. Es la ruta que yo hice, aunque no pude completarla toda (me di la vuelta en el Helen MacKenzie Lake) porque había mucha nieve. Si decides hacer esta ruta, ten en cuenta que es una zona con bastante presencia de osos negros y pumas, así que es recomendable ir haciendo algo de ruido al caminar. Si no quieres andar tanto rato, puedes hacer únicamente el recorrido de 4 kilómetros por los Paradise Meadows, que es una zona de prados alpinos preciosa.
Después de la excursión, puedes visitar la zona del Mt Washington, que es una estación de esquí en invierno y que en verano se convierte en un bike park. Además, en esta montaña viven algunos ejemplares de la marmota de la Isla de Vancouver, una especie en grave peligro de extinción. Alguna gente la ha visto andando en la parte en la que finaliza el telesilla. En caso de ver algún ejemplar, es muy importante mantener la distancia y no molestarlo, para no interferir en su comportamiento ni estresarlo.
El Elk Falls Provincial Park es un pequeño parque provincial cercano a Campbell River. Allí destacan especialmente las Elk Falls, un salto de agua que se puede observar desde un puente colgante, y al que se puede acceder gratuitamente.
Es una visita corta y un paseo agradable de menos de 2 kilómetros. Considero que merece la pena hacer esta visita si se viaja hacia el norte de la isla o por la zona de Campbell River, pero no es un imprescindible.
El Old Country Market es una parada curiosa en la carretera que une Nanaimo con Tofino, en concreto este mercado se encuentra en Coombs. Este mercado fue fundado en 1973 por una pareja que emigró con sus hijos desde Noruega a la Isla de Vancouver. Hoy es uno de los sitios más reconocibles de la isla gracias a su tejado de césped, sobre el que es bastante habitual ver un grupo de cabras subidas allí para comer.
Dentro del mercado hay varios puestos con productos de granjeros de los alrededores, como quesos, panes y otras comidas. Suele haber bastante ambiente, sobre todo los fines de semana y a media mañana, así que si quieres ir con más calma, es mejor evitar esas horas. No es un imprescindible, pero es una parada muy agradable para estirar las piernas y comer algo antes de seguir hacia Tofino.
Yo no soy muy fan de estos lugares, así que no paré y no te puedo dar ninguna recomendación específica. Pero lo dejo anotado en esta guía por si te interesa visitarlo.
Muy cerca del lugar anterior y del pueblo de Coombs, se encuentra la Hole in the Wall Cascade, una pequeña cascada que cae a través de un agujero en la roca. A primera vista es un sitio sorprendente, pero pierde parte de la gracia al descubrir que es una construcción humana, que se hizo para dar salida a una tubería de agua municipal a través de la roca. Yo primero tenía pensado visitarla, pero al descubrir que no era nada natural, decidí obviar la visita.
Para llegar, hay que seguir un camino muy sencillo y fácil. Se tarda unos 20 minutos en ir, y el mismo tiempo para volver. En total, la ida y la vuelta son menos de 2 kilómetros.
Para los amantes de los trekkings de varios días, en la Isla de Vancouver hay una ruta muy emblemática: el sendero Juan de Fuca.
Se trata de una ruta de 47 kilómetros, que recorre la costa y los bosques de una pequeña parte del litoral del sudoeste de la isla. Lo más normal es dividir la ruta en tres, cuatro o cinco días. Para dormir, hay campings habilitados. No se pueden reservar, ya que funcionan por orden de llegada y se paga allí (hay que poner el dinero en un sobre y dejarlo dentro de una hucha).
Aunque el camino no es excesivamente complicado, hay que estar preparado para la lluvia y la humedad, y también planificar bien la ruta en función de las mareas. Además, hay algunos tramos de escaleras y algunas zonas bastante fangosas.
Aun así, todo el esfuerzo queda compensado por la belleza de la ruta, tanto de los tramos de bosque como de las partes de costa. Además, a veces se pueden ver osos negros durante la ruta.
Yo no he hecho esta ruta todavía, pero en mi viaje a Canadá conocí a algunos viajeros de la Isla de Vancouver que me hablaron muy bien de ella. Así que estoy convencido de que merece muchísimo la pena.
El norte de la Isla de Vancouver es la parte más salvaje de la isla. Es la zona con menos densidad de población, y también donde algunas carreteras se convierten en pistas de tierra y la naturaleza sigue mandando, con muy poca presencia humana a lo largo del año.
Uno de esos lugares salvajes, pero al que se puede llegar con un poco de esfuerzo, es San Josef Bay. Se trata de una bahía situada en el Cape Scott Provincial Park, a la que se llega conduciendo unos 67 kilómetros por una pista de tierra que empieza cerca de Port Hardy y que suele llevar unas 2 horas. Es una pista industrial, por la que circulan camiones de transporte de madera, así que hay que conducir despacio y con precaución. Si tienes un coche de alquiler, conviene comprobar antes las condiciones del contrato, porque muchas empresas prohíben circular por caminos sin asfaltar.
Desde el aparcamiento hay que caminar unos 2,5 kilómetros (unos 45 minutos) por un sendero ancho, bien cuidado y casi llano, que atraviesa un bosque lluvioso de musgos y helechos. La recompensa es una enorme playa de arena blanca en forma de media luna, rodeada de bosque y montañas, y a la que solo se puede llegar a pie o en barco. Lo más especial de San Josef Bay son sus sea stacks, unas formaciones rocosas esculpidas por el oleaje, coronadas por pequeños árboles que parecen bonsáis. Están a unos 700 metros del final del sendero, y con la marea baja se puede caminar hasta ellas e incluso seguir hasta una segunda playa, más tranquila, al otro lado de la península rocosa. También hay una cueva que vale la pena visitar.
Cerca del parking hay una zona de camping habilitada, que funciona por orden de llegada. Además, este parking también es el punto de inicio del Cape Scott Trail, una ruta de trekking de unos 60 kilómetros que se suele hacer en 5 días.
Por cierto, toda la zona de San Josef Bay y del Cape Scott Trail tiene una elevada densidad de osos negros, y en la playa suele haber indicios de la presencia de lobos. Así que se recomienda caminar en grupo y llevar spray antiosos.
Si visitas el norte de la Isla de Vancouver pero prefieres visitar sitios más accesibles, además de ir a Telegraph Cove, también te recomiendo mucho visitar el pueblo de Port McNeill.
Además de ser un pueblo de costa muy tranquilo, en el que es muy agradable pasear, es un sitio muy favorable para ver águilas calvas. Suelen estar en esta zona cercana al puerto, sobre todo cuando baja la marea y pueden encontrar alimento fácilmente.
También desde Port McNeill se organizan salidas para ver ballenas y osos grizzly. Dos de las empresas con más renombre son Sea Wolf Adventures y Whale Time.
Después de haber visitado la Isla Gabriola y quedar gratamente sorprendido, estoy convencido de que también merece mucho la pena visitar cualquiera de las otras islas de las Gulf Islands. En concreto, me parecen muy interesantes las islas que se encuentran cerca del sur de la Isla de Vancouver, y que forman parte del Gulf Islands National Park. A la mayoría de ellas se puede llegar en los ferris de BC Ferries, saliendo desde Swartz Bay (cerca de Victoria).
Todas ellas son islas muy tranquilas, en las que disfrutar de los paisajes de costa y de sus pueblos. Además, con paciencia no es extraño poder ver alguna ballena u orca nadando cerca de la orilla. En concreto, si lo que buscas es ver orcas desde la orilla, mi recomendación es Saturna Island. En su extremo este está East Point, dentro del parque nacional, un cabo con faro y mucha costa abierta donde las orcas y ballenas pasan cerca siguiendo las corrientes.
También desde el Ganges Harbour, situado en la Salt Spring Island, la empresa Salt Spring Adventures organiza salidas en barco para ver cetáceos durante los meses de verano.
Si decides visitar alguna de estas islas, te recomiendo mirar bien los horarios de ferri, ya que no hay ferris todos los días para todas las rutas. En cualquier caso, para aprovechar el coste del trayecto en ferri, lo mejor es pasar dos o tres días durmiendo en la isla. Hay alojamientos rurales, pequeños hoteles o B&B y también campings.
La Isla de Vancouver, como habrás podido comprobar leyendo este post, es un destino muy adecuado para ver fauna salvaje en Canadá. Especialmente, es uno de los mejores destinos del país para ver fauna marina, y también osos y otros mamíferos.
Para mí, este es uno de los motivos por los que he visitado esta isla en dos ocasiones. Y ya estoy pensando en cuándo podré volver a ir una tercera vez.
Si te interesa la observación y fotografía de fauna salvaje tanto como a mí, te dejo aquí un pequeño resumen de los lugares en los que se suelen ver las especies más emblemáticas (aunque hay que tener en cuenta que las observaciones nunca están garantizadas y en algunos casos son muy esporádicas).
La primera vez que viajé a la Isla de Vancouver pasé seis días en esta isla, y en la segunda ocasión hice una ruta de una semana. No visité los mismos lugares, aunque sí que repetí mis preferidos, como el Parque Nacional Pacific Rim o Telegraph Cove.
A continuación, te resumo la que para mí es la mejor ruta por la Isla de Vancouver en una semana:
Para empezar este recorrido, primero hay que hacer la ruta en ferri desde Vancouver hasta la Isla de Vancouver. En este caso, te recomiendo la ruta Horseshoe Bay (West Vancouver) – Departure Bay (Nanaimo) o la Tsawwassen – Duke Point (sur de Nanaimo), según si vienes del norte o del sur de Vancouver.
Al llegar a la Isla de Vancouver, conduce hacia la costa oeste, hasta la zona de Ucluelet y Tofino. Si te apetece hacer una parada por el camino, el Old Country Market de Coombs es una opción curiosa para estirar las piernas, aunque no es un imprescindible.
Al llegar a la costa, te recomiendo hacer una parada en Ucluelet para intentar ver águilas calvas en la zona del puerto. Después, puedes hacer uno de los dos senderos del Wild Pacific Trail.
Al atardecer, nada mejor que ir a alguna de las playas del Pacific Rim National Park para disfrutar del paisaje y los colores de la puesta de sol. Y quizás, si tienes mucha suerte, podrás ver un lobo.
Dedica el día entero al Pacific Rim National Park, para mí uno de los lugares más impresionantes de Canadá. Puedes combinar los senderos cortos (Rainforest Trails, Shorepine Bog y Combers Beach) con un buen paseo por Long Beach. Si tienes ganas de caminar más, el Nuu-Chah-Nuulth Trail (unos 6,5 kilómetros ida y vuelta) es uno de los más bonitos.
Aunque no sean senderos muy largos y suela haber gente, recuerda llevar bear spray, sobre todo al amanecer y al atardecer.
Por la tarde, al atardecer, puedes ir de nuevo a alguna de las playas de la zona o disfrutar del paisaje desde la zona del Black Rock Oceanfront Resort. Lo mejor es decidirlo en función de dónde tengas ubicado el alojamiento o camping.
Por la mañana, reserva una salida en barco desde Tofino o Ucluelet para ver ballenas grises u osos negros. Los avistamientos nunca están garantizados, pero suelen ser salidas bastante exitosas.
Por la tarde, aprovecha para recorrer las playas cercanas al pueblo de Tofino. Te recomiendo sobre todo ir a la Tonquin Beach durante la marea baja, para poder ver muchísimas estrellas de mar.
Después de despedirte de la costa oeste, empieza el regreso por carretera hacia Nanaimo. A medio camino, haz una parada en Cathedral Grove. Te recomiendo llegar allí entre las nueve y las diez de la mañana, para evitar la gente que suele visitar este bosque al mediodía. Después, te recomiendo ir hasta las Little Qualicum Falls y hacer la ruta circular de 4 kilómetros.
Termina el día conduciendo hasta Campbell River, para dormir allí. Si viajas a finales de verano o en otoño, la Quinsam River Hatchery es una buena opción para intentar ver osos negros al atardecer.
Empieza el día temprano, conduciendo unas dos horas y cuarto hasta el pequeño pueblo de Telegraph Cove. Durante la parte final del trayecto, te recomiendo estar atento por si ves algún oso negro en los márgenes de la carretera.
Llegarás a Telegraph Cove con tiempo suficiente para poder hacer la salida de avistamiento de cetáceos del mediodía (empieza a las 13:30 o a las 14:00 según la embarcación). Te recomiendo tenerla reservada previamente, ya que la disponibilidad es bastante limitada y las plazas suelen agotarse. Si tienes suerte, podrás ver orcas y ballenas jorobadas en el Johnstone Strait. Tal y como he dicho, es mi lugar favorito para hacer esta actividad, ya que hay muy pocas embarcaciones y los avistamientos son muy tranquilos.
Para terminar el día, puedes ir hasta Port McNeill para ver águilas calvas cerca del puerto.
En el último día en el norte de la Isla de Vancouver puedes hacer una salida en kayak por el Johnstone Strait, ir hasta San Josef Bay (antes de ir te recomiendo comprobar que la agencia del coche de alquiler permite conducir por la carretera de tierra que va hasta allí) o hacer el tour para ver osos grizzly en Knight Inlet.
Para terminar esta ruta de una semana disfrutando de la mayoría de imprescindibles que ver en la Isla de Vancouver, conduce nuevamente hasta Nanaimo y toma el ferri de vuelta a Vancouver.
Además, si tienes un par de días extra, te recomiendo muchísimo dedicarlos a Gabriola Island.
Por otro lado, si quieres incluir Victoria en tu itinerario, entonces haría este cambio: no ir a Telegraph Cove y conducir solo hasta Campbell River para hacer la salida de avistamiento de ballenas y/o la salida para ver osos grizzly. Después, desde allí, conducir hasta Victoria y dedicar un día o dos a esta ciudad y sus alrededores.
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