Te lo digo ya: como ciudad, Anchorage no me interesó demasiado. No fui al centro, no entré en ningún museo y no aparqué en el casco urbano ni una sola vez. Aun así, te recomiendo dedicar un día o dos a conocer el entorno de esta ciudad, si te gusta la naturaleza.
El motivo es sencillo: Anchorage es una de las pocas ciudades del mundo donde viven osos negros y grizzlies en libertad. No se pasean por las calles (aunque yo sí me crucé con un alce entre las casas), pero están muy cerca. A veinte minutos del centro ya estás en las montañas del Chugach State Park, y en los humedales, parques y carriles bici de los alrededores se pueden ver alces, aves y, con algo de suerte, algún oso.
Como ya puedes intuir, esta guía de qué ver en Anchorage no está centrada en qué visitar en el centro de la ciudad, o sus mejores museos o restaurantes. Se trata de una guía en la que comparto los mejores lugares de naturaleza cercanos a Anchorage. Son lugares ideales para visitar al inicio o al final de un viaje por Alaska. En mi caso, en mi viaje por Alaska durante casi dos meses, con un coche camperizado que compré en Vancouver (Canadá), pasé por Anchorage en varias ocasiones, y siempre aproveché para conocer un poquito más la naturaleza que rodea esta ciudad.
A continuación encontrarás una guía detallada sobre dónde vi fauna, qué excursiones hice y lo que me habría gustado saber antes de llegar.
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Resumen: ¿merece la pena visitar Anchorage?
Si no quieres leerlo todo, esta es mi respuesta:
- Sí, si buscas naturaleza. Con un día es suficiente. Si prefieres ciudad, museos y gastronomía, puede ser interesante dedicarle medio día a la ciudad, aunque yo no visité nada de esto.
- Alces macho en verano: El Kincaid Park es una de las mejores zonas en las que ver alces salvajes en Alaska. Al atardecer es el mejor momento del día. Ver alces macho allí fue lo mejor de mi paso por Anchorage.
- Excursiones: Flattop (unas 2 horas) y Little O’Malley (unas 3 horas), las dos desde Glen Alps.
- Necesitas coche. Para visitar el centro no es necesario tener coche, pero si quieres conocer el entorno de la ciudad es imprescindible ir en coche, ya que los sitios están lejos unos de otros.
- Presupuesto: 0 € en alojamiento (dormí en el coche camperizado) y dos parkings de 5 dólares.
- Lleva bear spray. Si haces excursiones en el Chugach State Park u otra zona de motanaña, no te olvides de llevar bear spray. Hay osos negros y grizzlies, y yo vi dos osos negros.
Cómo llegar a Anchorage
La mayoría de viajeros llegan a Anchorage en avión, ya que esta ciudad es la puerta principal de entrada a Alaska en la mayoría de los casos.
Desde Europa hay vuelos directos a Anchorage desde la ciudad de Frankfurt. Si no, también es muy habitual volar a Seattle y después volar de Seattle hasta Anchorage.
En mi caso, la situación fue un poco diferente. Yo llegué a Anchorage en coche, conduciendo desde Vancouver con el pequeño Honda Element que compré en esta ciudad y que campericé de manera sencilla para poder viajar durante medio año por el norte de Canadá y Alaska. Así pues, entré en Alaska por carretera desde Canadá, pasé por Tok y de ahí conduje directamente a Anchorage. Hice todo este trayecto seguido, ya que tenía un plan especial para el inicio del viaje a Alaska: volar a la isla de Saint Paul, en las Pribilof, para ver aves y zorros árticos.
Sin embargo, mi plan inicial no se cumplió. Debido a la niebla, el avión no pudo aterrizar en la isla de Saint Paul, así que tuvimos que dar media vuelta y regresar a Anchorage. Fue una decepción, ya que no hay vuelos cada día a esta isla, y tuve que descartar visitarla.
Sin embargo, esto me permitió tener más días para recorrer Alaska, y entre estos días dediqué algunas jornadas a explorar el entorno de Anchorage. Además, a lo largo de mi ruta por Alaska vinieron mi madre y mi hermano desde España y, cada vez que iba al aeropuerto, aprovechaba para ver algo más de la naturaleza que rodea Anchorage. En total, acabé dedicando a la zona de Anchorage unos tres días, el primero a finales de junio, el segundo a medianos de julio y el último a finales de julio. Fue tiempo suficiente para descubrir que esta ciudad es una parada muy interesante para los que viajan buscando naturaleza y animales salvajes.
Información práctica para visitar Anchorage
¿Cuántos días hacen falta para ver los imprescindibles de Anchorage?
Para conocer el centro de Anchorage y los museos más destacados es suficiente disponer de medio día.
Si, tal y como hice yo, prefieres centrarte en la naturaleza cercana a esta ciudad, entonces te recomiendo dedicarle un día. Una buena opción puede ser dedicarle una tarde, en el día de tu llegada a Anchorage y una mañana, antes de irte de Alaska. El amanecer y el atardecer son los mejores momentos para ver fauna.
¿Es necesario tener coche?
Para conocer el centro de la ciudad no necesitas coche. Pero para ver los imprescindibles que recomiendo en este post, sí que necesitas coche (o una autocaravana). Los sitios donde vi fauna están lejos unos de otros y, además, en coche puedes parar cuando aparece un animal. Me pasó yendo al parking de Glen Alps, cuando vi un alce macho joven al lado de la carretera y pasó caminando junto a mi coche.
Si reservas con antelación, puedes encontrar buenos precios en los alquileres de coche en el aeropuerto de Anchorage. Para encontrar las mejores ofertas y precios te recomiendo el comparador DiscoverCars.
En el caso de no disponer de coche y no querer alquilarlo, también tienes la opción de contratar algún tour con transporte incluido.
¿Dónde dormir en Anchorage y cuánto cuesta?
Yo hice todo el viaje a Alaska por libre en mi coche camperizado, durmiendo normalmente en zonas gratuitas en las que está permitido pernoctar. En el caso de Anchorage, preferí no dormir en la propia ciudad, así que me alejé a zonas más tranquilas (como en la carrtetera del Turgain Arm o la zona del Eagle River Nature Center), y dormí en sitios que vi recomendados en la aplicación iOverlander. En Alaska es muy fácil y seguro pernoctar en sitios gratuitos. Eso sí, infórmate de la normativa de cada sitio y respeta las señales.
En concreto, pasé dos noches en este punto y otras dos en esta zona del Turnagain Arm. La zona más cercana a la ciudad que alguna gente recomiendo es en esta calle, pero yo prefiero dormir fuera de los centros urbanos.
Así pues, yo gasté 0 € en dormir. Sin embargo, si buscas quedarte en algún hotel, debes tener en cuenta que los alojamientos son bastante mediocres y que los son bastante caros (la habitación doble suele costar entre 250 y 300 dólares como mínimo). Las opciones mejor valoradas actualmente son estas:
Bear spray: un imprescindible en Alaska y también en Anchorage
Obviamente para visitar el centro de Anchorage no necesitas llevar bear spray, pero en cualquier camino que hagas fuera de las zonas urbanas es mejor llevarlo. Es cierto que muchos locales no llevan nada cuando caminan por esta zona, pero cada año hay algún ataque de oso en la zona del Kinkaid Park o en el Chugach State Park.
Yo llevé bear spray bien accesible en todas las excursiones que hice por Alaska, incluidas las que hice cerca de Anchorage. En mi caso, lo compré en Canadá, al inicio de mi viaje. Sin embargo, si tu punto inicio del viaje es Anchorage, puedes comprarlo en el Sportsman’s Warehouse.
🤞 Viaja a Alaska con un buen seguro de viaje
Ante cualquier imprevisto durante un viaje a Alaska, disponer de un buen seguro de viajes es básico para evitar grandes quebraderos de cabeza. No hay que olvidar que la sanidad en Estados Unidos es privada y carísima. Para viajes cortos, yo suelo viajar con Heymondo. Si contratas su seguro de viaje a través de este enlace tendrás un 5 % de descuento al ser lector de Viajar es Descubrir.
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Internet en Alaska
Usé una eSIM de eSimFLAG durante un mes y me sorprendió la cobertura, sobre todo porque en Alaska los pueblos son pequeños y están muy separados. También llevaba un Starlink Mini, aunque en la zona de Anchorage no tuve que usarlo: hay buena cobertura. Si quieres ver la comparativa con Holafly, la tienes en mi post sobre eSimFLAG vs Holafly. Si te interesa alguna de estas opciones, aquí tienes algunos descuentos:
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Qué ver en Anchorage: mis lugares favoritos para disfrutar de su naturaleza
1. Kincaid Park: el mejor sitio para ver alces macho
Para mí, Kincaid Park fue lo mejor de Anchorage. Hasta ese momento no había visto ni un alce macho adulto en Alaska, y en Kincaid vi varios.
Fui dos tardes, y en las dos ocasiones vi alces a medida que se acercaba la hora del atardecer.
En la primera ocasión, estuve primero caminando por los senderos estrechos que recorren el parque y que, por cierto, son bastante confusos de seguir. Caminando por allí no vi nada, quizás porque era más temprano o porque había mucha vegetación y poca visibilidad. Cuando se acercaba el atardecer cambié de estrategia, y pasé a caminar por el carril bici, conocido como Tony Knowles Coastal Trail. Es camino asfaltado y mucho más ancho y fácil de seguir. Cuando llevaba un rato caminando, me encontré con un hombre que me señaló un alce con su cría a lo lejos, muy escondidos entre las ramas. Yo solo no los habría visto.
Seguí caminando y, de pronto, vi un macho, muy camuflado pero cerca del camino. Estaba a unos 3 metros y de espaldas. Me aparté con cuidado y esperé. Poco a poco se dejó ver mucho mejor, y pude hacerle fotos durante unos 15 minutos. Luego salió al camino y empezó a caminar hacia mí, así que me tocó ir retrocediendo. Al final se salió del camino.
Estaba oscureciendo y llovía un poco, así que empecé a regresar hacia el coche. Entonces, vi otro macho, comiendo hojas de un árbol. Este no salió al camino, y lo pude ver y fotografiar más tranquilamente. Fue una gran experiencia. Además me sorprendió descubrir que, con tanta vegetación y plantas altas, hasta los enormes alces (que en Alaska son la subespecie más grande) podían pasar desapercibidos.
Durante la segunda tarde que visité el Kinkaid Park me costó algo más localizar al primer alce. Era un día soleado, y había mucha más gente, así que seguramente esto contribuyó a que estuviesen más ocultos. Durante ese día caminé unos 4 kilómetros siguiendo el carril bici, el mismo por donde había ido la otra ocasión. Pero en este caso no vi nada durante la ida. Ya de vuelta, sobre las ocho de la tarde, vi un macho comiendo muy tranquilo, cerca del camino. Era otro distinto al de la primera vez, y tenía un ojo ciego. Lo observé unos 10 minutos y se fue. Cuando un alce se va, no lo sigas: hay que darles espacio. Después seguí caminando hacia el parking, y no vi ningún otro alce durante el camino.
Sin embargo, al empezar a conducir, desde el coche pude ver a una alce hembra con su cría, y poco después vi un oso negro, caminando por una calle que llevaba a unas casas muy cercanas al Kinkaid Park. Me paré allí, y poco después lo volví a ver, mientras corría hacia el bosque porque la gente lo estaba asustando, ya que se había colado en el jardín de una casa.
Si quieres visitar este parque e intentar ver alces, te comparto tres cosas importantes:
- Puedes aparcar el coche en este parking, es gratuito.
- El carril bici por donde puedes caminar e intentar ver alces se llama Tony Knowles Coastal Trail. Si lo sigues hasta el final llegas a la ciudad, pero la mejor zona para ver alces suelen ser los primeros cuatro o cinco kilómetros.
- La carretera de acceso y salida al parking del Kinkaid Park está cerrada durante la noche. Por este motivo, al entrar te recomiendo mirar bien a qué hora cierran la puerta que corta la carretera (normalmente en verano cierran a las 10 de la noche y abren a las 8 de la mañana). Tenlo en cuenta al planificar la visita, ya que si han cerrado no podrás salir con el coche.
2. Glen Alps (Chugach State Park): Flattop y Little O’Malley
La otra zona que me encantó fue Glen Alps, a unos veinte minutos del centro. De aquí salen varias de las excursiones más populares de Anchorage, con la ciudad y el mar al fondo. Aparcar cuesta 5 dólares, o puedes usar el pase anual de parques estatales de Alaska.
Flattop Mountain
La Flattop Mountain es la cumbre más ascendida del estado de Alaska. La ruta con unos 4,7 kilómetros (ir y volver) y unos 400 metros de desnivel. Eso sí, no es una ruta fácil y apta para todos los públicos. En la parte final, hay un tramo rocoso algo confuso (hay que seguir bien el sendero) y en el que hay que ayudarse de las manos para subir en alguna ocasión. No necesitas material técnico, pero no es un paseo. Aquí tienes el track en AllTrails que yo seguí.
Yo tardé unas 2 horas, que es lo habitual. Aquel día hacía muchísimo viento y frío, y arriba solo estuve unos 5 minutos antes de bajar. Con mejor tiempo me habría quedado más rato. En la bajada vi un alce macho y un oso negro, los dos de lejos.
Little O’Malley Peak
La ruta hasta el Little O’Malley Peak es más larga y más tranquila que Flattop, que suele ser la más concurrida. Toda la ruta (ir y volver) son unos 8 kilómetros y 430 metros de desnivel. La ascensión se hace en la parte final del camino, pero es una subida sin ninguna dificultad técnica. Este es el track de la ruta que yo seguí.
Si tienes más tiempo, desde el Little O’Malley Peak puedes continuar hasta los Williwaw Lakes, y después regresar por el Middle Fork Trail. Es un camino mucho más completo, de unos 18 kilómetros.
Powerline Pass: el celo de los alces (septiembre y octubre)
Esto no lo viví yo, porque estuve en Alaska hasta mediados de agosto. Pero por lo que he podido leer, cada otoño, durante septiembre y octubre, decenas de alces se juntan en el valle alto del South Fork de Campbell Creek, en Powerline Pass. Entonces allí es habitual poder ver a 20 o 30 machos y hembras a la vez, un espectáculo de la naturaleza.
Realmente, en otoño (finales de agosto hasta medianos de septiembre) todos los senderos que salen desde el parking de los Glen Alps son buenos para intentar ver alces.
Eso sí, recuerda que los alces pueden ser agresivos, y sobre todo los machos en el periodo de celo son peligrosos. Por este motivo, hay que mantener una distancia de más de 30 metros con ellos, y no interferir en sus trayectorias.
3. Potter Marsh: alces y aves
Otro sitio que ver en Anchorage muy accesible e interesante es el humedal de Potter Marsh, situado al sur de la ciudad. Es una buena zona para ver aves, y con algo de suerte se pueden ver alces o incluso algún oso.
En mi caso, en mi primer día a Anchorage decidí visitar esta zona sobre las diez de la mañana. Tuve mucha suerte, y cuando llegué ya estaban allí una madre alce con su cría. Los vi desde las pasarelas de madera, mientras comían y cruzaban un pequeño río que atraviesa estos humedales. Más o menos los pude ver durante unos cinco minutos, después se adentraron al bosque y ya los perdí de vista.
Durante otros momentos de mi viaje a Alaska en los que pasé por Anchorage, aproveché para hacer una parada corta en los Potter March. Es un sitio muy accesible y gratuito, por lo que no cuesta nada parar allí cinco minutos. Sin embargo, en todas estas otras ocasiones no tuve suerte y no vi más alces allí.
Creo que, en general, la mejor época para ver alces en estos humedales es a finales de primavera y principios de verano (de mayo a finales de julio). En este época las hembras suelen estar en cotas más bajas, alejadas de los machos, y en estos humedales tienen mucha comida. Después, a medida que avanza el verano es más difícil ver alces en esta zona de Anchorage, y en otoño también es mejor ir a otras zonas.
4. Eagle River Nature Center: otro atractivo natural que ver cerca de Anchorage
El Eagle River Nature Center es el atractivo natural más conocido del entorno de Anchorage. Es una área de conservación que forma parte del Chugach State Park, y en la que hay bastantes senderos. Si se quiere hacer una caminata corta, la mejor opción es hacer el Rodak Nature Loop. Es un camino sencillo y corto (unos 1,3 kilómetros en total), y que va hasta una laguna en la que a veces se pueden ver alces o castores. Además, también hay un mirador a un tramo del río en el que se ven salmones a finales de septiembre y octubre, y dónde a veces se puede ver algún oso.
Este loop corto es la vuelta que hice yo, cuando visité la reserva por la tarde a medianos de julio. Inicialmente quería hacer una vuelta un poco más larga, pero al inicio de los senderos había un aviso de aquella misma mañana, advirtiendo de la presencia de una osa negra con crías que había tenido un comportamiento agresivo con un senderista. Por este motivo, decidí hacer solo la vuelta corta, y quedarme en el mirador de la laguna para ver si veía algo de fauna. No vi ningún animal, pero el paisaje no decepciona nunca en Alaska.
Otras rutas de senderismo cerca de Anchorage
A parte de las rutas de senderismo en los Glen Alps (la zona más cercana a Anchorage) y en el Eagle River Nature Center, hay otras rutas muy interesantes a menos de 1 hora en coche de la ciudad. La mayoría de ellas se encuentran en otras secciones del Chugach State Park.
A continuación te comparto las rutas que, desde mi punto de vista, son las más destacadas. Las tenía todas apuntadas para mi viaje a Alaska, pero al final por cuestiones de la meteorología o porque prioricé otros lugares, no acabé haciéndolas. Pero así tengo otra excusa para volver a Alaska y Anchorage:
- South Fork Valley Trail. Es una ruta larga, de unos 18 kilómetros (ida y vuelta) que se completan en unas 6 horas. El gran atractivo de la excursión es la panorámica de los lagos Eagle y Simphony, que son de colores muy distintos.
- Pepper Peak Trail. Este trekking es bastante exigente, ya que son unos 14 kilómetros (ida y vuelta) y más de 1.300 metros de desnivel positivo. Pero regala unas bonitas vistas de las montañas y del Eklutna Lake.
- Crow Pass, Crystal Lake and Barnes Mountain Trail. Esta ruta de 9 kilómetros (ida y vuelta) es menos exigente que las anteriores y pasa por una zona de montaña de gran belleza en la que es bastante habitual ver cabras blancas (mountain goats en inglés). Eso sí, hay que tener en cuenta que la carretera hasta el punto de inicio de la excursión no está asfaltada y tiene bastantes baches, así que hay que conducir despacio y con un SUV o un 4×4.
Antes de hacer una ruta de senderismo en Anchorage o Alaska, te recomiendo siempre buscarla en la página de AllTrails. Allí suele haber reportes recientes sobre el estado de la carretera de acceso y el estado del camino. Y también sobre avistamientos recientes de osos en el camino, algo muy importante a tener en cuenta.
Además, desde AllTrails también te puedes bajar el track de la ruta en formato GPX, sin necesidad de pagar. Solo necesitas crearte una cuenta gratuita. Es lo que hice yo. Una vez te bajas el track de la ruta, lo puedes abrir con otras aplicaciones (yo uso mapy.com, con el que puedes tener los mapas offline) y así ir bien preparado por si el camino no está bien marcado o tienes alguna duda.
Las mejores excursiones desde Anchorage en un día
Si desde Anchorage quieres organizar una excursión de un día, más o menos cercana, estas son tres opciones interesantes:
- Hatcher Pass. La zona del Hatcher Pass es una área de montaña que se encuentra a 1 hora y cuarto en coche de la ciudad de Anchorage. Allí se pueden hacer bastantes excursiones, y hay opciones para todas las dificultades. Además, es una buena zona para ver marmotas. Por cierto, si vas al Hatcher Pass te recomiendo hacer una parada corta en el Reflections Lake, es un paisaje muy bonito y a veces se ven alces.
- Glaciar Matanuska. Este glaciar se encuentra a unas dos horas de Anchorage, en la carretera escénica Glenn Highway. Es uno de los lugares más populares de esta parte de Alaska. No se puede visitar por libre, y las excursiones son bastante caras. Si prefieres ahorrar, puedes ver el glaciar de lejos desde los miradores de la carretera o subir por libre al Lion’s Head, una colina desde donde se tiene una preciosa vista panorámica. Eso sí, ten en cuenta que es un camino poco marcado y con mucha inclinación.
- Whittier. Por último, en un día desde Anchorage también se puede visitar la zona del Turnagain Arm y llegar hasta el curioso pueblo de Whittier. En Whittier te recomiendo hacer la excursión hasta el Portage Pass, para tener unas bonitas vistas del Portage Glacier. Si tienes tiempo, también te recomiendo ir hasta el Lu Young Park, para ver más glaciares y cascadas. Desde este pueblo también se pueden hacer tours en barco.
Sin embargo, si estás recorriendo Alaska, lo habitual es incluir estos lugares como paradas dentro de la ruta y hacer noche en sus alrededores, en lugar de visitarlos en una excursión de ida y vuelta desde Anchorage.
¿Qué fauna hay en Anchorage y qué puedes ver?
Según el Alaska Department of Fish and Game, en Anchorage y alrededores viven unos 250-300 osos negros, más de 60 grizzlies y unos 1.700 alces. Son cifras aproximadas y de hace unos años, pero dan una buena idea de que es una ciudad en la que la naturaleza está muy presente.
En mi caso, tal y como ya he descrito, tuve bastante suerte con los alces en el Kinkaid Park y en las Potter March. También vi dos osos negros, uno a la salida del Kinkaid Park y otro durante la subia a la Flattop Mountain. Con los grizzlys no tuve suerte en Anchorage.
También, en la zona del Turnagain Arm, muy cercana a Anchorage, hay algunos miradores en los que a veces se ven belugas. El mejor momento para verlas es cuando la marea está subiendo. Sin embargo, no se ven siempre, y yo no tuve suerte. Eso sí, vi otro oso negro en lo alto de la montaña, mientras estaba en el Beluga Viewpoint.
¿Dónde ver osos grizzly en Anchorage?
Aunque en los alrededores de Anchorage hay tanto osos negros como osos grizzly, los primeros son los que más de dejan ver.
Si quieres ver osos grizzly desde Anchorage, lo mejor es contratar una excursión en hidroavión para ir al Parque Nacional del Lake Clark, a las Brooke Falls en el Parque Nacional Katmai o en Big River Lakes. Realmente, para hacer esta actividad es mejor contratarla desde la Península de Kenai, saliendo desde Homer o Soldotna, ya que así es más corto el trayecto en avioneta o hidroavión y el precio es más bajo. Sin embargo, si en tu viaje a Alaska no tienes previsto visitar la Peninsula de Kenai, ten en cuenta que también puedes contratar la actividad desde Anchorage.
Yo visité la zona de Silver Salmon Creek dentro del Parque Nacional Lake Clar, contratando una actividad de 24 horas con el Silver Salmon Lodge, con los que se puede organizar la salida desde Soldotna (la opción que elegí yo) y también desde Anchorage.
Si quieres hacer una salida de un solo día, el tour dura entre 10 y 12 horas y se suelen pasar unas 3 o 4 horas con los osos. Saliendo desde Anchorage te recomiendo estas opciones:
- Alaska Bear Adentures. Ofrecen salidas desde Anchorage para ver osos en las famosas Brooke Falls.
- Trail Ridge Air. También ofrecen tours desde Anchorage para ver osos en la zona de las Brooke Falls.
- Rusts’s Flying. Otra compañía que ofrece tours desde Anchorage, tanto para ver osos en las Brooke Falls como en la zona del Big River Lakes.
- Silver Salmon Creek Lodge. Con este lodge se pueden organizar tours de observación de osos de 24 horas (haciendo una noche en el lodge) saliendo desde Anchorage. Si tienes más presupuesto, también puedes pasar más de una noche en este mágico lugar del Parque Nacional del Lake Clark.
En otro post (en redacción), te contaré los mejores lugares para ver osos en Alaska, y las mejores zonas y tours según la época del año.
Qué ver en el centro de Anchorage (lo que yo no vi)
Si sigues mi blog Viajar es Descubrir, ya sabrás que en mis viajes me centro en descubrir las maravillas naturales de los destinos a los que voy, y no suelo dedicar mucho tiempo a conocer ciudades. Por eso en Anchorage estuve centrado sobre todo en conocer el entorno de la ciudad, y no su centro urbano.
Si te interesa moverte por el centro y la parte urbana de la ciudad, estos son los lugares más destacados según otras guías y viajeros:
La Cuarta Avenida
Es la calle principal del centro de Anchorage y el lugar donde se concentra buena parte del ambiente urbano. Aquí encontrarás tiendas de recuerdos, galerías de arte nativo, restaurantes y bares, además de algunos de los edificios históricos que sobrevivieron al gran terremoto de 1964. En la esquina con la calle F está el centro de información turística, una curiosa cabaña de troncos con el tejado cubierto de hierba y flores.
En esta zona también destaca una escultura de Balto, el famoso perro del que hay una película de animación, y que se convirtió en héroe nacional al liderar el trineo de perros que transportaba la antitoxina para frenar un brote de difteria en el pueblo de Nome.
Anchorage Museum
Este museo se encuentra en el centro de Anchorage y es el museo más grande de Alaska. Combina arte, historia y ciencia, con salas dedicadas a la exploración, la fiebre del oro, la construcción del oleoducto y la vida en el Ártico. Una de sus joyas es la colección del Smithsonian Arctic Studies Center, con cientos de objetos de las culturas nativas de Alaska. También tiene un espacio interactivo para niños y un planetario, así que es una buena opción para un día de lluvia, algo bastante habitual en Alaska y Anchorage.
Alaska Native Heritage Center (alejado del centro)
Es el lugar ideal para acercarse a las culturas indígenas de Alaska. El centro presenta las tradiciones de los principales grupos nativos del estado a través de exposiciones, demostraciones de artesanía, narraciones y danzas tradicionales. Lo más llamativo es el recorrido exterior alrededor de un pequeño lago, donde se han recreado viviendas tradicionales de las distintas regiones, que muestran cómo se adaptaba cada pueblo a su entorno, desde la costa ártica hasta los bosques del interior.
Ten en cuenta que no está en el centro, sino a unos 15 minutos en coche hacia el noreste de la ciudad.
Qué ver en Anchorage en un día
Si tienes un día para pasar en Anchorage y sus alrededores, te recomiendo esta ruta si tu interés principal es la naturaleza:
- Empezar el día conduciendo hasta los Glen Alps, y hacer allí la subida al Flattop (unas 2 horas) o al Little O’Malley Peak (unas 3 horas).
- A media mañana ir al Potter Marsh, y estar allí una hora, para intentar ver alces.
- Pasar la tarde en el Eagle River Nature Center, haciendo alguna excursión.
- Unas dos o tres horas antes del atardecer, ir al Kincaid Park y caminar por el Tony Knowles Coastal Trail para intentar ver alces.
Si te interesa ver el centro de la ciudad, en lugar de ir al Eagle River Nature Center puedes ir al centro a comer y después visitar los museos principales y calles principales.
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Si quieres saber más puedes leer este post sobre las tarjetas N26 o Revolut para viajar.
Mi opinión: ¿merece la pena Anchorage?
Si buscas una gran ciudad con muchas cosas que ver, quizá no sea para ti. Al conducir se ve algo de indigencia y consumo de drogas, algo bastante habitual en muchas ciudades de Estados Unidos. A mí no me afectó, pero conviene saberlo si vas a pasar tiempo recorriendo la ciudad a pie.
Ahora bien, si como yo prefieres la naturaleza a las ciudades, desde mi punto de vista merece mucho la pena dedicarle un día. Me sorprendió ver tanta fauna tan cerca de la ciudad, y que las montañas estén tan cerca.
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Preguntas frecuentes sobre Anchorage
¿Cuántos días hacen falta para visitar Anchorage?
Para visitar los sitios de interés natural cercanos a Anchorage, es suficiente con un día. Para la parte urbana, es suficiente con unas tres horas o medio día. Si quieres hacer excursiones largas por el Chugach State Park, añade uno o dos días más.
¿Hay osos en Anchorage de verdad?
Sí, osos negros y grizzlies. Yo vi dos osos negros y ningún grizzly. También vi otro oso negro en el Turnagain Arm.
¿Dónde se pueden ver alces en Anchorage?
Yo los vi en Kincaid Park (por la tarde), en Potter Marsh (a media mañana) y subiendo al Flattop. En septiembre y octubre, la zona del Powerline Pass, en los Glen Alps, es la mejor.
¿Cuánto cuesta aparcar en Glen Alps y en Eagle River?
Cinco dólares en cada uno. En Glen Alps también vale el pase de parques estatales de Alaska.
¿Es peligroso hacer senderismo en los alrededores Anchorage?
Los alrededores de Anchorage son seguros, pero cualquier encuentro con la fauna salvaje puede ser peligroso. Hay que vigilar ante un encuentro con un oso o un alce. Lo más recomendable es llevar bear spray, leer los avisos de avistamientos recientes antes de empezar la excursión e ir hablando mientras caminas para no sorprender a un animal. En caso de avistamiento, es básico no acercarse a los animales.
¿Se puede dormir en camper o autocaravana en Anchorage?
Dormir en el centro de la ciudad no es recomendable. Yo lo hice siempre fuera de la ciudad, conduciendo una media hora o cuarenta minutos, en sitios gratuitos recomendados en iOverlander. Antes de pernoctar en algún sitio urbano, infórmate de la normativa local.
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