La ciudad de San Carlos de Bariloche, habitualmente conocida como Bariloche, es uno de los grandes emblemas del norte de la Patagonia argentina. Esta ciudad está rodeada de montañas y lagos de agua tan pura como gélida, aunque en verano mucha gente se anima a bañarse. El precioso entorno de esta localidad hace que haya muchísimas cosas que hacer en Bariloche. La mayoría son propuestas de turismo activo relacionadas con la naturaleza.
Teniendo en cuenta que Bariloche es una de las paradas más típicas en un viaje a Argentina por libre, he escrito esta guía con todo lo que necesitas saber para visitar la ciudad. A lo largo de este post encontrarás los mejores lugares para visitar, las rutas de senderismo más recomendables y también otras actividades más relajadas para descansar y disfrutar de la gastronomía de la zona.
Como siempre, toda la información que publico está basada en mi experiencia. Pude visitar Bariloche durante cinco días a lo largo de mi ruta por América del Sur en coche. Fue una visita un poco más corta de lo que habría deseado, pero me sirvió para quedar enamorado de todo el entorno de Bariloche, especialmente del Parque Nacional Nahuel Huapi.
En esta guía sobre qué hacer en Bariloche encontrarás:
Recuerda que, si al final del post tienes alguna duda, puedes escribir un comentario y te contestaré tan pronto como pueda.

Antes de detallar las mejores propuestas de places que hacer en Bariloche, esta es la información práctica que te puede ayudar a planificar tu visita.
San Carlos de Bariloche se encuentra al norte de la Patagonia argentina, en una de las áreas más bonitas de la cordillera de los Andes.
Dadas las grandes distancias de Argentina, la manera más habitual de llegar a Bariloche es en avión, volando hasta el Aeropuerto Internacional Teniente Luis Candelaria (BRC).
A la hora de comprar los vuelos para ir a Bariloche, es importante tener en cuenta lo siguiente:
Por otro lado, como el aeropuerto de Bariloche se encuentra a las afueras de la ciudad, a unos 13 kilómetros del centro, estas son las principales alternativas para llegar:
En caso de no querer tomar un avión, también se puede llegar a Bariloche en bus. Hay varias rutas de largo recorrido, normalmente nocturnas, que permiten llegar hasta esta ciudad de una manera más económica.
El gran atractivo de Bariloche no es tanto la ciudad en sí, sino todo su entorno natural. Por eso, es importante organizar bien las visitas y conocer cuáles son las mejores alternativas para llegar a los diferentes puntos de interés. En general, se pueden considerar cuatro medios de transporte principales (aunque no todos permiten llegar a todas partes):
Sin ninguna duda, para mí el coche de alquiler es la mejor manera de conocer todo el entorno de Bariloche. Permite llegar a todas partes cómodamente, de manera independiente y sin tener que perder tiempo. Además, las carreteras de esta zona del norte de la Patagonia son muy escénicas, y es ideal disponer de un coche propio para poder ir haciendo paradas y disfrutando de todos los trayectos.
Los precios de los alquileres no son especialmente económicos, pero reservando con antelación y utilizando un comparador como Discover Cars se pueden encontrar ofertas realmente interesantes. Como siempre, te recomiendo contratar un seguro para tener cobertura en caso de accidente.
Importante: Si vas en coche de alquiler, es básico no dejar nunca nada de valor en el interior del vehículo. Preferiblemente, lo mejor es dejar siempre el coche vacío cuando salgas a hacer una excursión o una parada en un mirador. En la zona de Bariloche hay muchos robos en los vehículos, especialmente de turistas, así que, para evitar problemas, te recomiendo ser muy previsor en este aspecto.
Algunos de los atractivos del entorno de Bariloche también son accesibles en bus. En concreto, en transporte público se puede visitar el Circuito Chico, ir hasta la base del Cerro Campanario o llegar al inicio de la ruta del Refugio Frey, dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi.
Aun así, en bus no se puede llegar a otros lugares, como el Cerro Tronador o la Ruta de los 7 Lagos.
Es una alternativa bastante económica, pero también implica destinar más tiempo a los desplazamientos, ya que hay que adaptarse a los horarios de los autobuses y, a veces, hacer algún transbordo. Sin embargo, es bastante fácil moverse en transporte público porque los trayectos y los horarios aparecen en Google Maps.
Para poder moverse en bus por Bariloche es necesario comprar la tarjeta de transporte público SUBE. Es una tarjeta recargable que se puede comprar en la oficina de SUBE situada en el Centro Cívico de Bariloche. Si no la encuentras, puedes preguntar en la oficina de turismo, que también está en esta plaza. La tarjeta SUBE cuesta 1.500 ARS y, una vez comprada, hay que cargarle saldo. Los trayectos en bus cuestan entre 2.000 y 6.000 ARS, en función del recorrido.
Para los desplazamientos por la ciudad o por los pueblos de los alrededores, también es cómodo y rápido moverse en Uber. Además, las tarifas son bastante económicas. Únicamente hay que tener presente que es necesario disponer de cobertura móvil para poder solicitar un vehículo.
Finalmente, si decides visitar Bariloche sin coche de alquiler, una buena alternativa para llegar a los lugares donde no llega el transporte público (como la Ruta de los 7 Lagos o el Cerro Tronador) es contratar excursiones guiadas que incluyan el transporte. Normalmente, en estos casos se viaja en minivans compartidas de entre 10 y 20 personas.
El costo de estas salidas guiadas es moderado. Por ejemplo:
Ten en cuenta que los precios anteriores son aproximados y pueden variar según la estacionalidad. Te recomiendo hacer clic en los enlaces anteriores para poder ver los precios definitivos y otras propuestas de actividades en la zona.
En general, se considera que la mejor época para visitar Bariloche es durante el verano en la Patagonia, de diciembre a marzo. Es el periodo en el que no hay nieve y las temperaturas son muy agradables, unas condiciones ideales para disfrutar del entorno de montaña de esta ciudad. El inconveniente de estos meses es que coinciden con la temporada alta, así que hay más visitantes y los precios son ligeramente más elevados.
Durante la primavera y el otoño, especialmente en los meses de noviembre y abril, también es una muy buena época para visitar Bariloche. Hay mucha menos gente y los precios de los alojamientos son más económicos. Eso sí, puede haber algún día de lluvia o, incluso, alguna nevada. Además, durante el mes de noviembre todavía queda nieve en las cotas más altas de la montaña.
Por último, durante el invierno en la Patagonia (de junio a septiembre), Bariloche es un destino excelente para los amantes del esquí y el snowboard.
Como verás a lo largo de este post, la variedad de propuestas de cosas que hacer en Bariloche es muy amplia. Hay muchos lugares para visitar cerca de la ciudad y también algunas zonas un poco más alejadas, a las que conviene dedicar un par de días.
Por este motivo, si quieres conocer esta zona en profundidad, lo más recomendable es dedicar al menos cuatro o cinco días. De hecho, una semana sería el tiempo ideal para poder visitar Bariloche con tranquilidad.
En caso de disponer de menos tiempo, con dos o tres días se puede tener una primera impresión de la ciudad y su entorno más cercano. Sin embargo, te faltará tiempo para visitar lugares un poco más alejados, como la Ruta de los 7 Lagos o el Cerro Tronador.
Al planificar el alojamiento para una estancia en Bariloche, se puede optar por buscar opciones situadas en el centro de la ciudad o también opciones situadas en las afueras.
Las opciones del centro de la ciudad son las más recomendables para quienes tienen un presupuesto muy ajustado (los hostales del centro son la opción más económica) o quienes buscan conocer Bariloche en transporte público. En este caso, algunas opciones recomendables son:
Por otro lado, si tienes previsto visitar Bariloche en coche de alquiler, entonces yo recomiendo mucho más alojarse en las afueras de la ciudad, para poder aparcar más fácilmente y no tener que conducir por el centro de la ciudad. Algunos buenos hoteles situados en las afueras de Bariloche son:
También, si dispones de coche y quieres ahorrar, una buena opción es dormir en un camping. Yo me alojé en el camping Los Coihues, situado en la Villa Los Coihues.
El Circuito Chico de Bariloche es uno de los atractivos más accesibles de la zona y, al mismo tiempo, regala unos paisajes alucinantes. Se trata de una carretera escénica circular, de unos 23 kilómetros, que comienza a unos 20 kilómetros de la ciudad. A lo largo del recorrido hay diferentes miradores donde detenerse para disfrutar de las vistas, y también algunas excursiones, como la subida al mirador Llao Llao.
Las paradas más interesantes del Circuito Chico son:
Además, dentro del Circuito Chico también es muy habitual incluir la visita al Cerro Campanario y a la Colonia Suiza. Son dos lugares imprescindibles, de los que hablo en los siguientes puntos de esta lista de cosas que hacer en Bariloche.
Para obtener más información, puedes leer mi post sobre el Circuito Chico en Bariloche: qué ver y cómo hacer el recorrido.
La ciudad de San Carlos de Bariloche está rodeada de cerros. Subir hasta la cima de uno de ellos es la mejor oportunidad para apreciar la belleza de los lagos, bosques y montañas que forman parte del entorno de Bariloche.
Dentro de estos cerros, el más accesible es el Cerro Campanario, que tiene una altitud de unos 1.000 metros. Se encuentra a solo 17 kilómetros de Bariloche, y el trayecto en coche no dura más de 30 minutos.
Desde la base del Cerro Campanario hay dos maneras de llegar a la cima:
Desde la cima del Cerro Campanario se tiene una perspectiva preciosa. De hecho, National Geographic catalogó esta panorámica como una de las vistas más bonitas del mundo.
Realmente vale mucho la pena subir hasta allí y pasar un buen rato saboreando las vistas. Además, en la cima se puede comer algo en la Confitería del Cerro Campanario, un lugar emblemático de Bariloche. Eso sí, los precios son bastante elevados.
A lo largo del recorrido del Circuito Chico hay una pequeña carretera secundaria sin asfaltar que llega hasta la Colonia Suiza. En este pequeño pueblo es donde se estableció el primer asentamiento europeo de la zona de Bariloche.
Es muy agradable pasear entre las casas de la Colonia Suiza, que recuerdan a las típicas construcciones de los pueblos de montaña de los Alpes. Algunos de los edificios más destacados son la vivienda de Marcelo Goye (o Granja Suiza), la capilla Nuestra Señora del Rosario y la vivienda de Isidro Book.
Además, hay diferentes restaurantes y pastelerías, así que te recomiendo planificar la visita para almorzar o merendar allí. También es uno de los mejores lugares para probar el famoso chocolate de Bariloche.
Otra de las montañas que rodean Bariloche y desde donde se tienen unas vistas espectaculares es el Cerro Otto, con 1.405 metros de altitud. Aunque a menudo queda en la sombra del popular Cerro Campanario, es una visita muy recomendable para disfrutar de una perspectiva diferente de la región.
Las panorámicas desde la cima son bastante diferentes de las del Cerro Campanario, ya que aquí el gran protagonismo lo tienen la ciudad de San Carlos de Bariloche, el lago Nahuel Huapi y las montañas de la cordillera de los Andes que lo rodean. Además, una de las principales atracciones del Cerro Otto es su famosa Confitería Giratoria 360°, un restaurante y cafetería que gira lentamente sobre su eje mientras ofrece unas vistas privilegiadas del paisaje.
La manera más habitual de llegar a la cima de este cerro es utilizando el teleférico, situado a solo 10 minutos del centro de Bariloche. El trayecto es rápido y cómodo, y permite disfrutar de buenas vistas durante el ascenso. También es posible subir en coche por una pista de tierra o caminando por alguno de los senderos que llevan hasta la cima. Una vez arriba, además de los miradores, hay varias rutas cortas de senderismo y otros atractivos para completar la visita.
Desde mi punto de vista, y como gran amante de la montaña, poder caminar por los impresionantes paisajes del Parque Nacional Nahuel Huapi es la mejor actividad que hacer en Bariloche.
Este parque nacional, creado en 1934, es uno de los más antiguos y espectaculares de Argentina. Con más de 700.000 hectáreas de superficie, protege una enorme variedad de paisajes formados por lagos glaciares, bosques patagónicos, montañas escarpadas, glaciares y refugios de montaña situados en lugares realmente espectaculares. Además, es un destino ideal tanto para excursionistas ocasionales como para senderistas experimentados, ya que ofrece desde caminatas cortas hasta travesías de varios días.
Las opciones para descubrir este inmenso espacio natural son casi infinitas, pero estas son algunas de las propuestas más recomendables:
Si no puedes o quieres hacer ninguna excursión a pie, en la zona del Cerro Tronador hay miradores impresionantes que son accesibles en coche. También es muy interesante la zona del Lago Gutiérrez, donde se puede descansar con vistas al lago o hacer un paseo por el bosque hasta la cascada los Duendes.
Durante una visita a la zona de Bariloche, también vale mucho la pena dedicar una mañana o una tarde a disfrutar con calma del centro de la ciudad de San Carlos de Bariloche. Aunque es una ciudad grande, su centro es bastante tranquilo, y es ideal para moverse a pie y dar un agradable paseo junto al lago Nahuel Huapi.
Algunos de los puntos más destacados de la ciudad son:
Si tienes más tiempo y te gusta visitar museos, te recomiendo hacer una parada en el Museo de la Patagonia, el Museo Paleontológico o el Museo del Chocolate Havanna.
Otro imprescindible que hacer en Bariloche es una de las rutas en coche más famosas de la Patagonia Argentina: la Ruta de los 7 Lagos. Se trata de un tramo de unos 110 kilómetros de la mítica Ruta 40 que une Villa La Angostura con San Martín de los Andes, atravesando algunos de los paisajes más espectaculares de toda la región.
Lo más destacado de esta ruta son sus lagos, rodeados de bosques andinos, montañas y miradores panorámicos. Los siete lagos que dan nombre al recorrido son el Lago Lácar, el Lago Machónico, el Lago Falkner, el Lago Villarino, el Lago Escondido, el Lago Correntoso y el Lago Espejo, aunque durante el trayecto también se pueden visitar otros lagos muy bonitos, como el Lago Traful o el Lago Hermoso.
Además de los numerosos miradores situados al lado de la carretera, a lo largo del recorrido se pueden hacer diferentes rutas de senderismo que parten desde muy cerca de la Ruta 40. Una de las más populares es la caminata hasta la Cascada Ñivinco, una excursión relativamente fácil que permite llegar a una bonita cascada escondida entre el bosque.
Sin duda, la Ruta de los 7 Lagos es una de esas experiencias que justifican por sí solas un viaje a la zona de Bariloche, y una manera perfecta de disfrutar de la inmensidad y la belleza de los paisajes de la Patagonia argentina.
Si visitas Bariloche durante los meses de invierno, una de las actividades estrella es esquiar o hacer snowboard en el Cerro Catedral, la estación de esquí más grande de Sudamérica y una de las más importantes de todo el hemisferio sur.
La temporada de esquí suele ir desde principios de julio hasta finales de septiembre, aunque las condiciones de nieve pueden variar cada año. El Cerro Catedral cuenta con más de 120 kilómetros de pistas para todos los niveles, escuelas de esquí y servicios de alquiler de material.
Aunque yo no practico ni esquí ni snowboard, es fácil imaginarse que bajar por las pistas rodeadas por los paisajes patagónicos del Parque Nacional Nahuel Huapi debe ser una experiencia formidable.
Como habrás visto a lo largo de este listado con propuestas que hacer en Bariloche, esta ciudad es un destino de turismo activo, con muchas propuestas que implican caminar y bastante movimiento.
Sin embargo, si durante unas vacaciones o escapada a Bariloche buscas algún rato o día de relax, Bariloche es también un destino ideal. Solo tienes que ir a alguna de las playas de los lagos de la zona, y pasar el día escuchando el sonido del agua, disfrutando del calor del sol (en verano) y tomando algún baño reparador en el lago.
Entre las playas más famosas destaca la Playa Bonita, del lago Nahuel Huapi, o la Playa del Lago Gutiérrez.
Realmente, tal como pude comprobar durante las semanas que pasé por el norte de la Patagonia Argentina, esta región tiene muchos más lugares interesantes aparte de Bariloche.
Por eso, si tienes algunos días adicionales, te propongo visitar algún de estos otros destinos, que se encuentran un poco más alejados de Bariloche y, por tanto, se recomienda dedicar al menos dos días.
La zona de El Bolsón también es especialmente famosa por su entorno de montaña y la posibilidad de hacer rutas de senderismo. Además, a lo largo del Área Natural Protegida Rio Azul-Lago Escondido hay la red de refugios de montaña más grande de América del Sur. En concreto, hay trece refugios, que se pueden unir entre ellos a pie. Todos estos refugios son guardados y hay que pagar una tarifa para dormir allí.
Algunos de los refugios más destacados de la zona (por su ubicación) son el refugio Cajón del Azul, el refugio Hielo Azul (desde este refugio se puede subir hasta el glaciar Hielo Azul) y el refugio Cerro Lindo.
Dentro de la parte andina del norte de la Patagonia, el Parque Nacional los Alerces es uno de los imprescindibles. Este parque fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, especialmente por preservar sus bosques de alerces milenarios. Algunos superan los 2.500 años de antigüedad.
A lo largo de este parque se pueden hacer pequeñas rutas de senderismo para disfrutar de los bosques, también se pueden hacer navegaciones hasta glaciares o hacer ascensiones más exigentes hasta los picos más altos de la zona. Algunas de las más destacadas son:
Para visitar este parque nacional, se puede dormir en Esquel o también en los campings del interior del área de conservación.
A modo de resumen, y para ayudarte a planificar tu visita a Bariloche, en el siguiente mapa encontrarás todos los lugares comentados a lo largo de este artículo:
Hay mucho que hacer en Bariloche y su entorno, y si no se dispone de suficientes días, puede ser un poco complicado planificar el itinerario y decidir qué lugares son los más destacados.
Por si te sirve de inspiración, te comparto un pequeño resumen de la ruta que hice yo por el norte de la Patagonia Argentina y también el itinerario que, después de mi experiencia, considero que es el mejor para conocer la zona de Bariloche.
En mi caso, yo comencé la ruta por la región andina del norte de la Patagonia argentina en Esquel, después de conducir desde la Península Valdés. Desde Esquel, la ruta que seguí fue la siguiente:
Si dispones de menos días y te quieres centrar únicamente en la zona de Bariloche, esta es la ruta que yo recomiendo:
(Este post forma parte de la guía para viajar a Argentina por libre)
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